¿Sabés cuál es el colmo de un electricista? Que nunca encuentre un buen conductor en el ómnibus.
—Doctor, tengo todo el cuerpo cubierto de pelo. ¿Qué padezco? —Padece un osito.
¿Por qué el libro de matemáticas está triste? Porque tiene demasiados problemas.
—Cariño, creo que estás obsesionada con la comida. —¿Por qué lo decís, croquetín?
¿Qué hace una abeja en el gimnasio? ¡Zum-ba!
Mi esposa me dijo que madurara… así que le pedí a Santa una casa hipotecada.
—Jefe, llegué tarde porque un cartel decía DESPACIO. —¿Y no viste el que decía CONTRATE A ALGUIEN QUE LEA?
—Hijo, estudiá para que seas alguien en la vida. —Mamá, en el DNI ya dice que soy alguien.